sábado 19 de marzo de 2011

FERNÁNDEZ: VIAJE DE IDA Y VUELTA.

De Bilbao a La Isla y viceversa.



ANTONIO GUTIÉRREZ.
Cuando José Antonio Fernández Blanco jugaba al fútbol en el Larramendi alternándolo con un trabajo probablemente no imaginaba que hoy con setenta años viviría en un rincón del sur. Las vueltas que da la vida le han traído de nuevo a La Isla para convertirse en un vecino más.




Nos citamos con él en un lugar muy isleño y azulino como La Mallorquina con una foto de una formación antigua del San Fernando no muy lejos de nuestra mesa.


Como hemos dicho Fernández empezó jugando en el Larramendi un equipo de barrio y quizás sin muchas pretensiones al principio. Por esa época el Athletic de Bilbao estaba siempre atento a cualquier jugador que despuntara en la zona, los que no iban al Athletic terminaban en otros equipos como el Barakaldo o el Indautxu. Tuvo mala suerte Fernández pues coincidió en el tiempo con Iríbar que jugaba en el Baskonia, el Chopo fue al Athletic y Fernández terminó en el Barakaldo. Sus buenas actuaciones en el Larramendi hicieron que pudiera recalar en el equipo fabril, concretamente jugó en aquel equipo desde la temporada 55-56 hasta la 58-59 en la que ya en el primer equipo ascendió a Tercera. En esa época formó parte de la selección juvenil vizcaína, no sería la última vez que sería seleccionado como veremos más adelante.

Con el Barakaldo Fernández pasó a jugar en Segunda División grupo norte (recordemos que en aquella época formaban la categoría dos grupos). Estamos en la temporada 59-60 en la que nuestro hombre jugará en el histórico equipo gualdinegro compartiendo vestuario con fubolistas como Zamakona, Zorriketa, Torres, Plácido, Urrutxurtu, Eraña, Bolinaga o Mentxaka. Un año más jugaría en el cuadro barakaldés y su idea sería seguir pero le llegó la obligación que por aquel entonces pesaba sobre todos los chavales de su edad, el servicio militar. Por no hacerlo en Bilbao fue destinado a La Isla. También fue elegido pero en esta ocasión para la selección de Segunda División.

Dos años de mili tuvo que aguantar el joven Fernández y al principio estuvo entrenando con el Rácing Portuense pero sería el San Fernando el que lo ficharía. Fernández nos dijo que el San Fernando hacía una especie de chantaje a los jóvenes y prometedores marineros que llegaban a La Isla pues si no fichaban por el San Fernando no pasaban una mili muy cómoda. En cambio los que jugaban en el equipo azulino eran destinados a la Junta de Deportes donde se les hacía mucho más llevadera. En el amor y en la guerra…

Tres temporadas defendió Fernández la portería isleña teniendo como compañeros en la misma a Barrena que era el comodín en los tres años y sucesivamente a Puche, Sierra y Santana. Serían las últimas temporadas del San Fernando en Segunda, Jiménez, Elorriaga, Mariano, Pepín, Cantón, Petralanda, Herrera, Goñi, Alías o Periñán serían algunos de los jugadores destacados que compartirían vestuario con él. A lo largo de la historia azulina han sido varios los futbolistas foráneos que se han quedado entre nosotros, le pasó a Cantón, también a Pepín, a Cortabitarte o a Trigueros por ejemplo. En la mayoría de casos el motivo principal era que encontraban a una isleña que les obligaba a quedarse en La Isla y eso precisamente fue lo que le pasó a Fernández. Su tiempo futbolístico en azulino terminó pero no el motivo para quedarse a vivir aquí y así ha sido como ha vuelto a vivir en San Fernando.


Fernández abandonó el San Fernando en la temporada 63-64 cuando ésta no había terminado aún para fichar por el Levante pero él mismo nos desveló una anécdota bastante reveladora de cómo continuó en el San Fernando cuando en realidad firmó para dos años, los que duraban su servicio militar. El San Fernando debía jugar una promoción contra el Avilés y para ello quería contar con Fernández pero el Barakaldo tenía que reclamar al jugador antes de la fecha en la que se jugaban esos partidos. Llegados a ese punto el club isleño pidió al vasco que no reclamara al jugador antes de la eliminatoria para que luego pudiera volver a tierras vizcaínas y continuar jugando allí. Pasó la promoción y el acuerdo verbal no fue respetado porque el jugador pasó a ser propiedad del San Fernando. La picaresca se impuso a la buena fe del Barakaldo que se confió demasiado y al volver de vacaciones el futbolista a Bilbao el club vasco le recriminó haberse quedado en el San Fernando cuando él no tuvo la culpa. De hecho Fernández quería volver al Barakaldo donde tenía un trabajo. Así fue como Fernández permaneció una temporada más en el San Fernando.

Cuando todavía no había terminado la temporada 63-64, la del descenso, el portero vasco firma por el Levante estando los azulgrana en Segunda pero ese mismo año van a subir a Primera. El paso del equipo valenciano por la máxima categoría fue fugaz pues ese mismo año bajaría. Allí Fernández fue compañero del también ex azulino Pepín y del ex cadista Victoriero –el club levantinista solía fichar bastante por nuestra zona en esta época- y también del brasileño Wanderley o Marañón. El Levante bajó pero Fernández volvería a Primera sin moverse de la comunidad valenciana. En la temporada 66-67 firmó por el Hércules de Alicante donde compartiría portería con otros dos vascos: Bilbao y Benegas. Lamentablemente el club herculano bajaría también a Segunda, no obstante todo ese periodo fue positivo para él pues sería seleccionado nuevamente pero esta vez para la selección española B de Helenio Herrera. Compartió portería con Miguel Reina el portero del Atlético de Madrid y padre del actual del Liverpool.


De la zona levantina volvió a Andalucía, tras pasar un segundo año en el Hércules en Segunda vuelve a Andalucía para jugar en el Jerez Industrial también en Segunda. Curiosamente en el equipo industrialista también estaría dos años descendiendo en el primero con el ex sevillista Manolo Domenech en el banquillo el primer año y el ex bético Julio Vilariño el segundo. Ese año fue compañero de los ex azulinos Saavedra, Alías y Yeyo, también Demetrio Berenguer.
Ficha en la temporada 70-71 por el Badajoz del que cuenta que era conocido como el Real Madrid de la Tercera (¿os suena esto?). Dos años más como fue su tónica habitual que se rompe al año siguiente cuando fichó por el Portuense. Quizás tenía una deuda con el equipo racinguista por el que no pudo fichar en su día cuando llegó a La Isla. El Portuense estaba en Tercera y había mucha gente conocida, desde el entrenador Diego Mendoza a algunos de los jugadores como los ex azulinos Pedro y Maline, y otros como Lolo (padre del actual racinguista Lolo Prado), Baby, el ex bético Málaga, Soriano o el portero Higinio Obregón. Como decimos aquí se rompió la tónica de estar dos años en cada equipo, que curiosamente solo fue diferente también en el San Fernando. Con 33 años Fernández pasaba sus últimos años como futbolista y ya las dos últimas temporadas fueron en dos equipos distintos: el Zamora y el Béjar Industrial.

En el equipo salmantino José Antonio Fernández puso punto y final a su trayectoria futbolística. Una vez retirado estuvo trabajando en negocios de hostelería hasta su jubilación, todo esto ya de vuelta en Bilbao donde estuvo jugando con los veteranos del Athletic de Bilbao por lo que tuvo contacto con gente como Deusto o Iríbar. Fue matando el gusanillo de esta manera pero no fue el único contacto posterior que tuvo con el fútbol pues también estuvo trabajando como ojeador del Athletic hasta 1980 y se sacó el título de entrenador regional con el que entrenó al Larramendi en Regional Preferente. Dejó de entrenar por el trabajo y “porque no me gustaba estar en medio del campo como un guardia de tráfico dando órdenes”.



Para Fernández el fútbol fue una etapa, luego volvió a Bilbao y por último se jubiló en 2002 y empezó la tercera etapa de su vida, la actual en la que decidieron venirse a vivir a San Fernando. Su pensión no era muy boyante, la vida en el sur es más económica y el clima más agradable. Fernández nos recordaba como en realidad la mayoría de los lugares donde jugó eran sitios de clima suave. Seguramente su mujer también pesaría en su decisión. Tiene a una hija en San Fernando y acaba de ver nacer a una nieta por lo que los Fernández terminarán echando raíces en nuestra ciudad. También tiene otra hija y nietos que viven en Bilbao a donde suele volver en Navidad. Su vida en San Fernando es la de cualquier jubilado que intenta aprovechar los años que le quedan con su familia y disfrutando de su tiempo libre, lo que más le gusta es la playa a la que va todos los días desde que empieza la temporada estival hasta que ésta termina. Tiene su particular cuadrilla y allí disfrutan después de una vida de trabajo. Le gusta la vida alegre y la gente espontánea de nuestra tierra. En nuestro encuentro nos recordaba como al principio de llegar al sur le chocaba el comportamiento de la gente y como a veces alguien le invitaba en un bar sin conocerlo de nada. No tiene mucho contacto con otros ex compañeros que viven en San Fernando, a veces se ha encontrado por la calle con Pepín y sí la tenía con Luis Periñán. A quien más ve es a Pepe Cantón pues casi todos los días pasa a tomar un café y charlar un rato con él en su bar, dice tener muy buena relación con la familia Cantón.

Le preguntamos qué futbolistas de los que tuvo de compañeros en el San Fernando le llamaron más la atención por su calidad y nos habló de Pepín al que como hemos dicho también tuvo de compañero en el Levante, Alías y Mariano del que sin duda todos los que han sido compañeros suyos hablan como si fuera un gran crack. Probablemente si no hubiera sido por su estatura Mariano hubiera triunfado.

Por último quisimos saber cuál era la relación actual de Fernández con el CD San Fernando y nos dijo que no había tal relación, que en todo caso es su mujer la que le recuerda a veces cuando gana. No es ninguna novedad, parece ser que a pesar de haber habido diferentes directivas a lo largo del tiempo hay algo en común en ellas y es que muchos futbolistas se fueron del San Fernando sin reconciliarse con él. Le preguntamos qué tal era su relación con otros equipos donde jugó y nos dijo que el Barakaldo aún le envía cada año la invitación para la comida de los veteranos. Quizás esos pequeños detalles que ahora empieza a trabajar el San Fernando podrían servir para cerrar heridas abiertas entre el club y los que vistieron su camiseta. Será un camino largo y difícil pero quizás algún día el club se reconcilie con todos ellos. Sobre el San Fernando actual nos dijo Fernández que Bahía Sur no le parece un campo adecuado para jugar donde los futbolistas están tan alejados del público, cree que hubiera sido más adecuado hacer un campo de fútbol a la antigua usanza en Bazán. Es otro dato sintomático y normal en una persona que vivió el fútbol antiguo donde el ambiente se vivía mucho más y hasta los jugadores tenían una relación más cercana con los aficionados. No es que Fernández esté divorciado del San Fernando solo sino del fútbol en general, solo ve partidos cuando pone la tele y hay alguno. No está obsesionado con ello y quizás hasta cansado del fútbol moderno tan diferente al que conoció. Así es la vida tranquila y sin estridencias de una persona que decidió volver para convertirse en un isleño más.

Nota: Las fotos son de producción propia la primera, la segunda de http://www.bdfutbol.com/ y la tercera de http://www.palimpalem.com/2/cdsanfernando/ de una foto que está en las dependencias del San Fernando CD.

sábado 10 de julio de 2010

E-mail de contacto


Si alguien quiere hacer una sugerencia, aclaración, petición o cualquier comentario que nos pueda interesar puede hacerlo a través del siguiente correo electrónico: fueronazulinos@gmail.com

lunes 21 de diciembre de 2009

FUERON AZULINOS Y NOS DEJARON





Hace recientes fechas nos dejaba Armando Bezold González de nombre futbolístico Armandín, un bullidor extremo vasco que jugó en el CD San Fernando de Segunda División procedente del Real Betis. Por medio de nuestro colega y colaborador en Barakaldo Miguel Ángel Alonso Pando íbamos a conseguir una entrevista con él e iba a ser uno más de nuestros fueron azulinos pero lamentablemente la muerte se nos adelantó y nos privó de tener los recuerdos y anécdotas de este vasco que en sus últimos años vivía en Deusto.


Pero en Fueron azulinos nos hemos propuesto que no solo estén presentes los recuerdos de los que están vivos sino también de los que nos dejaron y en estas líneas vamos a recordar a Armandín y a otros tres jugadores que fallecieron en los dos últimos años. El año pasado se ponía en contacto con nosotros Mari Luz Agramunt, hija de Enrique Agramunt jugador valenciano que solo estuvo una temporada de azulino pero coincidió con la mejor temporada de la historia del CD San Fernando, la 57-58, a las órdenes del que probablmente es el mejor entrenador de la historia de nuestro club: José Luis Riera. Agramunt era conocido en Valencia como Agustina de Aragón por la potencia de su disparo.

Con Agramunt coincidió un grande del fútbol isleño, Luis Periñán el entrañable extremo del CD San Fernando que también fue masajista, segundo entrenador y entrenador, solo le faltó al bueno de Luis ser presidente. El destino quiso que Nico Periñán abandonara este mundo con pocas fechas de diferencia de su hermano mayor y en silencio y con la modestia que presidió sus vidas se fueron dos grandes azulinos que se mantuvieron fieles hasta el final a sus colores y que reconocieron muchas veces que el San Fernando les había dado la vida. Para ellos, para Armandín, Agramunt y otros azulinos aficionados que fallecieron en los dos últimos años como el padre del buen aficionado Daniel Benítez vaya nuestro homenaje.
Las fotos son gentileza de Antonio Marín de su blog cositas de Antonius la de Armandín, de Mari Luz Agramunt la de Agramunt, de la web Chichirraca de Rafa Romero Tarrío la de Nico Periñán y de Betisweb la de Luis Periñán.

martes 27 de octubre de 2009

Un hallazgo en el jueves


Cada jueves por la mañana se pone un mercadillo en la calle Feria e inmediaciones. Se trata del mercadillo más antiguo de Sevilla y es una especie de rastro en el que puedes encontrar gran cantidad de cosas usadas, a veces cosas inútiles, cachibaches y cosas poco interesantes pero también objetos que estaban en casa de alguien y de alguna manera han llegado allí. Lo más interesante son los libros de segunda mano y los objetos de coleccionistas como monedas, sellos o postales. También hay un sitio para los aficionados al fútbol y hay gente que va allí para vender o cambiar cromos de la liga actual pero también podemos encontrar cromos antiguos y periódicos viejos.
De vez en cuando si el tiempo y el trabajo me lo permite me paso por allí a echar un vistazo y mi objetivo suelen ser los periódicos antiguos para rastrear alguna cosa interesante y hace varias semanas pude encontrar junto a un especial de la liga del Mundo Deportivo de los años 70 un periódico deportivo de Sevilla y alrededores llamado Trofeo correspondiente a la temporada 45-46. Mi sorpresa fue al hojearlo y ver que había una página en la que se hablaba del San Fernando, concretamente un artículo dedicado a la rivalidad entre el San Fernando y el Cádiz -para que luego digan que nos la hemos inventado- y una columna dedicada al secretario técnico del equipo. En esos momentos el San Fernando era un equipo emergente que empezaba a vislumbrar lo que luego sería el gran CD San Fernando de Segunda División. He decidido escanearlo y compartirlo con todos. Espero que os guste.

jueves 13 de agosto de 2009

Después del verano volvemos.

Debido a compromisos de los componentes del blog esperaremos a la finalización del verano para volver a publicar entrevistas que seguro serán de vuestro agrado. Saludos y feliz verano.

viernes 24 de julio de 2009

Vuestra opinión nos importa

Recordad que podéis poneros en contacto con nosotros a través de la dirección fueronazulinos@gmail.com y transmitirnos vuestras sugerencias, críticas y comentarios. Toda aportación se agradece.

José Sevillano, presidente por accidente.

Pasados casi cincuenta años de su mandato recuerda con extraordinaria lucidez su paso por la dirección azulina.

ANTONIO MARÍN/ ANDRÉS GARCÍA/ ANTONIO GUTIÉRREZ. Viernes por la mañana. Calle de la Plata. Allí nos dimos cita con un hombre de 79 años, locuaz, simpático, amable, educado y dotado de una memoria excelente. Todos sus conocidos le llaman Pepín. ¿De quién hablamos? De don José Sevillano Pérez, antiguo presidente del CD San Fernando en la temporada 61-62.
Nos recibe vestido de verano y curiosamente con una camisa celeste que recuerda los colores que vestía nuestro querido equipo hace varias décadas. Nos invita a pasar y nos sentamos. Pronto comienza una cálida entrevista. ¿Entrevista? Prácticamente no le hago preguntas. Empieza a contarnos sus vivencias cronológicamente, desde que llegó a la directiva azulina hasta su marcha.


La temporada anterior tuvo como presidente a Martínez Doblas, quien me cuenta que tenía un pequeño establecimiento (cree recordar que una droguería) en el Carmen. Pepín había estado tres o cuatro años como vocal en la directiva del citado presidente. Mtnez. Doblas abandona el club por unos achaques personales (es justamente la palabra que emplea). Comienza una sucesión de juntas y más juntas para decidir quién coge la presidencia del por aquel entonces Decano de la Segunda División. Nos cuenta que todos se negaban a serlo. Y aquí comienza una bonita anécdota. Pasa el tiempo y el club sigue sin presidente. Llega una amenaza de la Federación Española de Fútbol. En la carta enviada invita al CDSF a elegir presidente o debían correr el riesgo de desaparición. Pasa el tiempo y el alcalde García Ráez decide tomar cartas en el asunto. Convoca a cincuenta personas influyentes de la Ciudad y aficionadas al San Fernando. Pasan y pasan las horas y nadie decide dar el paso al frente. Cuenta Pepín que una deuda de medio millón de las antiguas pesetas provocaba esa desazón por la presidencia. En la actualidad es una cantidad irrisoria, pero imaginaros a principios de los sesenta lo que suponía. Uno de los convocados tuvo la brillante idea de colocar el nombre de cada uno de los convocados y sacar un nombre al azar. Finalmente se descarta la idea. Don José decide asumir la presidencia. Según nos cuenta, a él jamás se le había pasado por la cabeza ser presidente. Le puso a García Ráez una condición: no hacerse cargo de la deuda de 500.000 pesetas. Quería empezar con cero pesetas de deuda.
Cuando llegó a su casa, le abrió su mujer y le dijo las siguientes palabras que cito textualmente: “Loli, te saluda el nuevo presidente del CD San Fernando”. La mujer le acusó de estar loco. Añado yo: bendita locura. Cabe añadir aquí que su suegro, Adolfo Baturone Colombo, fue con el tiempo Ministro de Marina desde 1969 hasta 1973.
Al día siguiente por la mañana acudió puntualmente a la cita con el Alcalde y éste le endosó el dinero de la deuda. Se guardó el dinero debajo de su camisa (lo cuento tal como me lo cuenta él) y se fue raudo y veloz para su casa a esconderlo en un armario. El dinero había sido entregado a fondo perdido por gente influyente de La Isla. Duda si fueron 50 personas que dieron diez mil pesetas o diez personas que dieron cincuenta mil.
“Habemus presidentem”. Eligió para su directiva a dos vicepresidentes: Ángel Baleato (el presidente del ascenso a Segunda) y Juan Márquez Benítez (propietario de una famosa empresa de muebles, muebles Márquez). Él recuerda con especial cariño y admiración a Juan Mossig Navarro, un jefe de compra de la Bazán, que le llevaba los temas económicos de forma desinteresada. Juan no quería más pertenecer a la directiva del CDSF por falta de seriedad, confiesa Sevillano, y continúa diciendo que ayudaba como el que más. “Yo le llevo todo, pero no entro el club”, le señaló Mossig a Sevillano. Recordamos que el club en aquel momento se encontraba en General Serrano, a la altura aproximada de donde está actualmente viajes Rico.
Retrocedemos en el tiempo y recuerda al Chispa cuando llegaba de marinero a los vestuarios, al Cría apuntando con el balón a un arbolito que existía cerca del vestuario. Confiesa ser un seguidor del Cría: “lo mirábamos como un fenómeno”. Recuerda también los tiempos de los Once Diablos en Madariaga y a su delantero centro al que llamaban “el Filete” y a los hermanos Agabo.
A José Sevillano y su directiva le tocó remodelar el equipo. Uno de sus primeros pasos fue dar la baja a Lolín. Fue muy criticado por ello, dado que era uno de los ídolos de la afición. Sevillano confiesa que “ya no era una garantía en la defensa” y a eso se unía la falta de liquidez económica. Lolín era el jugador más caro de la plantilla y había que recortar gastos. Cree recordar que ganaba 110.000 pesetas al año. Se le ofreció reducir la ficha a 100.000 pesetas pero no lo consintió.
Para cubrir la baja de Lolín se recurrió a colocar en ese lugar a Echarri. Esto significaba bajarlo de medio centro a defensa. La defensa hacía aguas. Se echaba de menos un central, pero el dinero escaseaba y se parcheó la situación hasta Navidad.
El técnico era Soler, antiguo defensa del Valladolid. Soler había hecho la mili en la Carraca y había conocido al citado anteriormente Mossig. Aquí Soler entrenaba y no cobraba. Vivía en una pensión en Sánchez Cerquero. En Navidad vinieron los de Pucela por él y se marchó. Cuenta la anécdota de que tres directivos se plantaron en su casa en Doctor Cellier ya de noche. Se presentaron: “somos directivos del Valladolid y venimos por Soler”. Él confiesa que incluso ya estaba en la cama acostado y comido. Se tuvo que volver a vestir y se los llevó a la Venta de Vargas. Allí se firmó la marcha del técnico. Se lo llevaron en un coche particular.

También en Navidad se decidió traer un central. Llamaron a un conocidísimo representante (antes llamado corredor) de futbolistas de la época, popularmente llamado “Manolete”. Éste le dijo: “tienes allí mismo en San Fernando, en el Cuartel de Instrucción, a un grandísimo central. Le hablaba de Martínez Fabré (q.e.p.d.). Pertenece al Condal. El FC Barcelona lo había tenido a prueba ya, pero como delantero centro. Cuenta Sevillano: “cogí la moto y me fui al Cuartel de Instrucción. Allí estaba Martínez Fabré con su Lepanto. Lo hablamos y lo fichamos. El Condal nos lo cedió.” El resultado fue sensacional. Triunfó como central.


Pepín Sevillano es una fuente continua de información. Enlaza temas y temas a la velocidad del viento. Es digno de resaltar la exactitud de sus explicaciones. Casi no nos da tiempo de tomar nota. Intentamos memorizar sobre todo la información.
A continuación nos habla de Magán, un delantero chiquitito que llegó procedente del Rayo Vallecano. Llegó recién comenzado el campeonato. Nos cuenta (aún me río al recordarlo) que echó a Magán del CDSF por “gafe”. Siguió los consejos del “Abogado” Elorriaga. Éste le insinuó al presi: “nos vamos a Tercera, si no echa a Magán. Es un gafe. Ha bajado a todos los equipos donde ha jugado: al Madrileño, al Rayo, .. y ahora nos va a bajar a nosotros”. ¡Vaya tesitura para el presidente ¡ Magán era el máximo goleador del equipo y recibió la baja “por ser gafe”. Estas mismas palabras les dijo Sevillano a Magán, quien posteriormente fue a juicio.
Se le abren los ojos al recordar un partido que ya vivimos con la entrevista a Cantón. ¿De qué partido hablamos? Del partido de aquella temporada contra el Málaga. Se agotó el papel. Nos cuenta que vendían las entradas en General Serrano y se colaron muchísimos aficionados malaguistas. Tras agotar el talonario de entradas y dada las penurias económicas del equipo decidió vender entradas sobrantes de un partido anterior de Copa del Generalísimo ante el Osasuna. Avisó a los aficionados de que no había sido ningún error, avisó a los taquilleros para que no pusiesen impedimentos. El Marqués de Varela, con la gente sentada en el interior del campo, con el aforo completo, presentó una de sus mejores galas. Cree recordar que fueron unas 320.000 pesetas de recaudación para unas arcas vacías. Llegó la oportunidad de aprovechar el taquillazo y así se hizo.
Como hemos dicho antes que se había despedido a Magán, con el equipo en puestos de descenso se fue junto con Fernando Barbacil a Sevilla a contratar un delantero. Barbacil tenía muy buenas relaciones con el Sevilla FC. Allí tenía las puertas abiertas. Fueron a por Bancalero y volvieron con Aguilera. El técnico Diego Villalonga les confesó que si querían verdaderamente salvar al equipo, que no se llevasen a Bancalero, llevaros a un delantero que está separado del equipo y declarado en rebeldía. Éste no era otro que el internacional y mundialista paraguayo Aguilera. Aún recuerda el señor Sevillano la dirección: “calle Arjona, número 7”. A las nueve de la noche llegamos a su casa. Allí estaba sentado en el comedor con una copa en la mano, “pegando bandazos”. Nos preguntamos: “¿éste es Aguilera? Fueron sinceros y le confesaron que “no tenían una gorda para pagarle”. Podrían ofrecerle veinticinco mil pesetas si conseguían la salvación. Aguilera puso sus condiciones: “entrenaré cuando yo quiera, miércoles, viernes y el domingo a jugar”. Así fue. Llegó, vio y goleó. Aguilera se convirtió en el ídolo de la afición esos meses. Sus goles fueron decisivos y el equipo se salvó. Pepín mira hacia arriba y en seguida nos cuenta el gol que le marcó al Málaga, “desde fuera del área, con un efecto impresionante, pegado al palo, “de latiguillo”, como le decía Manolo Barrera.”
Recordamos que se había ido Soler y se contrató a Santiago Núñez. Tuvo sus dudas con él porque habían tenido un incidente en un partido contra el Córdoba, equipo al que había entrenado temporadas anteriores. Recuerda que fueron unos insultos que él propinó a Núñez camino de vestuarios. Al final se le contrató y fue lo mejor que le pudo pasar al CD San Fernando.
Pasa de repente a contarnos cómo vendió a Mariano Ayán tras un malentendido. 500.000 pesetas tuvieron la “culpa” de que Mariano fichara por el equipo hispalense. Nos relata que en la primera reunión que tuvieron hubo una confusión. El presidente sevillista era Ramón de Carranza y Gómez-Pablo. El CDSF pensaba que el Sevilla venía decididamente por Martínez Fabré, cuando en realidad venían por Mariano. Él argumenta que comenzó a explicar que el jugador tenía un gran cuerpo, una talla impresionante, un salto que no veas, etc.” Carranza se sorprendía y decía que tampoco era para tanto su talla, pensando siempre que se refería a Mariano. Cuando descubrieron el error se rieron mucho. El CDSF puso precio: medio millón de pesetas. “Muy caro”, alegó el presi sevillista. Nos levantamos y nos fuimos. Esperamos fuera. Al cuarto de hora salieron y aceptaron la propuesta. Cheque al canto por la citada cifra y para La Isla.


No para de recordar las estrecheces económicas del equipo. Salían a las seis de la mañana en autobuses pequeños de Meliá. Viajaban el número exacto de jugadores, un delegado que iba rotando cada quince días y el presidente. “Me recorrí media España”, manifiesta sonriendo.
Para terminar una anécdota (otra más) superdivertida de leer. Último partido de liga. El CDSF se juega el descenso. Viaje a Cartagena. El Ceuta, también implicado en los puestos de abajo, juega en Alicante ante el Hércules. Parada para el desayuno en la venta Ruiz en Sevilla. Le confiesa a Chispa (que viajaba en calidad de delegado) que no tenía dinero ni para pagar el hotel donde nos íbamos a instalar, ni para el autobús ni para gastos extras, como el desayuno que estaban tomando. Llamamos por teléfono a Baleato, que siempre estaba ahí para ayudar. Nos dicen que estaba de negocios en Sevilla y que se instalaba en el hotel Colón. Cogí un taxi desde la venta Ruiz hasta Sevilla capital, dirección Colón. La sorpresa que se llevó cuando me vio aparecer por allí. Le conté el apuro económico. “Me mandó a recepción del hotel y que subiera una caja de zapatos que había depositado allí.” La caja estaba llena de billetes verdes. Sacó cincuenta mil pesetas y me dijo: “estas veinticinco mil pesetas para los gastos y estas otras veinticinco mil para que el Hércules le gane al Ceuta”. Sí, una prima a terceros. Así se hizo. Chispa y Sevillano no fueron a ver al CDSF a Cartagena sino que se plantaron en Alicante. La noche antes se ofreció la prima a los jugadores herculanos. Llegó el momento del partido Hércules – Ceuta. Los herculanos anotan su segundo gol (2-0). Chispa, cuenta Sevillano, me dijo que nos fuéramos antes de terminar el partido y nos quedábamos con las pesetas que hacían mucha falta al CDSF. Se levantaron y salió una mano por detrás que le tocó el hombro. ¡ Estaban vigilando ¡ No hubo manera de no pagar. Se me ocurrió bajar al vestuario del Ceuta para saludar a Ayala (tantos años con nosotros). Se equivocó porque cuanto Eduardo le vio que estaba allí, se imaginó que el Hércules estaba primado.


Definitivamente descendieron Villarrobledo y Ceuta. Albacete y CD San Fernando jugaron la promoción. El CD San Fernando la superó tras ganarle los dos partidos al Avilés.
Llevamos dos horas charlando y el tiempo ha volado rápidamente. Me invita a volver otro día y seguir contándome cosas. Acepto amablemente. Vale la pena escuchar tanta información de una persona tan valiosa e ilustrativa.
Gracias Don José Sevillano.